domingo, 11 de abril de 2010

¿Qué está pasando aquí?

Todo empezó como una noche normal. Lil salió con las amigas de siempre, volvió a casa a la hora de siempre (esa hora que, según Lil, era un insulto a su edad) y la llamaron al móvil mientras cenaba, con la consabida mirada de reproche de su madre, como siempre.

Lil se encerró en su habitación, como siempre, para hablar por teléfono con Jake, que era el único que la llamaba a esas horas. Hablaba y se reía, hablaba y se reía. Lil siempre se reía cuando hablaba con Jake, no podía evitar esa alegría que sientes cuando sabes que eres sumamente importante para alguien, cuando quieres y te quieren, en fin, cuando te enamoras.
Hasta ahí todo normal.
Como de costumbre, Jake estaba mirando fotos mientras Lil le contaba su día. De repente, salió una foto de una compañera de clase que revolucionaba las hormonas de Jake. Claro está que él nunca se le había acercado, y Lil lo sabía, pero eso no impedía que se sintiera un poquitín celosa. Solo un poquito, nada más.

- ¿Qué haces Jake?
- Mirar fotos
- ¿Y qué fotos estás viendo?
- Pues... ahora mismo acabo de ver una foto de Cassy en la fiesta de carnaval de Edd, iba disfrazada de enfermera
- De enfermera guarra, querrás decir
- ¿Estás celosa?
- No
- Si
- ¡Mentira!

Conversaciones como éstas también eran de lo más normales para Jake y Lil. Jake sabía que su chica era un poquito demasiado celosa, pero eso le servía para hacerla rabiar y consolarla después con un beso. Lil sabía que Jake se moría por verla poner morritos cuando se enfadaba, así que era una especie de "tira y afloja" a ver quién aguantaba más. Lo que no era tan normal fue el giro que tomó la conversación después:

- Pequeña, no te pongas celosa porque sabes que te quiero solo a ti.
- ¿De verdad?
- Sabes que sí Lil, pero eso no quita que Cassy esté buenísima.
- ¡Te odio!
- Pues si tanto me odias me voy con Cassy...
- Mira, podría entender que me dejaras por otra, pero si la otra fuese Cassy... ¡No podría perdonártelo en la vida!

Lil se rió y Jake con ella, pero no fueron sus risas de siempre. Había algo raro. Y de hecho, rara fue la contestación de Jake:

- Lil, ¿De veras crees que esto va a ser para siempre?
Crack. Algo se rompió dentro de Lil. No quería pensar el momento en que Jake y ella lo dejaran, esta vez definitivamente. Era cierto que habían tenido una historia meses atrás, pero no era ni con mucho tan fuerte como esta. Lil nunca se había parado a pensarlo. Jake siguió hablando, quizá inconsciente del daño que estaba haciendo a la chica que más quería.

- Cuando lo dejemos, cada uno seguirá su camino, aunque sigamos siendo amigos.

Lil se sintió morir. ¿Era eso lo que Jake esperaba? ¿Es que acaso quería dejarla? Lil se comió la cabeza durante un buen rato más, escuchando a Jake, que ahora hablaba de un videojuego de esos que tanto le gustaban, con una mínima parte de su cerebro. Estaba tan ausente que Jake se dio cuenta de que su chica no estaba bien.
- Princesa, ¿qué te pasa? Estás muy callada...
- Nada.
- Mentira
- En serio, no es nada. Estoy pensando. Además, tengo sueño, me voy a dormir. Te quiero.
- Buenas noches pequeña. Te quiero mucho, lo sabes, ¿no?
- Si, lo sé. Te quiero.

Lil colgó y puso el móvil a cargar. Pero no durmió. Se pasó toda la noche dándole vueltas a la misma pregunta:

¿Qué está pasando aquí?


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