Querida yo de hace tres meses:
Bueno, ya está, acabas de fulminar tu primer año de universidad. ¿Cómo te sientes? Ya te lo digo yo, estás cansada y aún no puedes creer que todo haya terminado, pero te espera un mes divertido, hazme caso. Esa hermana con la que no compartes padres te va a hacer reír a carcajadas y te va a sacar de la apatía, te lo digo yo. Ya era hora, porque llevabas un mes que no había manera de aguantarte, aunque por suerte todo ha terminado ya.
Sin embargo, cuando acabe este mes, siento decirte que te tienes que poner las pilas. Si, vamos a septiembre, es lo que hay, es primero y es difícil. Casi deberías estar contenta porque podría haberte ido muchísimo peor. Y sin embargo, no lo estás,estás dolida, triste y te sientes una inútil. Déjame decirte que no lo eres, por mucho que los demás intenten hacerte sentir mal por no haber aprobado todo en junio. Lo que haces no es fácil y aunque suene a excusa, has tenido mala suerte, pero tranquila porque esto lo sacamos, seguro. Quizá no todo, tengo mis dudas por esos nervios que siempre te atacan en el peor momento, pero lo sacamos, de verdad.
Y después... Después a por segundo, que no es que sea más fácil, pero ya estás más preparada. Sabes como se mueve la uni y has madurado mucho este curso, créeme. Has estudiado lo suficiente en verano y no has perdido el hábito, por lo que este año seguro que es más llevadero. Además, no tienes que preocuparte por las tonterías de primero, ya tienes a tus chicas, lo mejor de toda la Complutense, y olvídate del resto, no son importantes.
Por último, dale duro estos últimos días antes de las recuperaciones y cálmate porque puedes con ello. Eso si, del 12 al 24 de septiembre te prohibo terminantemente coger nada que se parezca a apuntes o libros. Esos 12 días te los regalas, que falta te hace.
¡Hasta pronto!


No hay comentarios:
Publicar un comentario